Durante
la guerra del pacífico fue nombrado Teniente Coronel
de las guardias nacionales y Comandante de Cuerpo de Bomberos
Armados.
En 1882 fue elegido Superintendente en reemplazo
de don José Besa de la 1ª Compañía.
En 1885 al renunciar al cargo de Superintendente, el Directorio
le confirió la calidad de Director Honorario, siendo
así, el primer voluntario de la 5ª en obtener
tan alta distinción.
En 1887 inicia con singular acierto, un segundo período
como Superintendente. Totaliza en ese cargo tres años
y siete meses.
En 1881 es nombrado Intendente de Santiago,
al año siguiente fue elegido Diputado por Coelemu para
posteriormente ocupar hasta 1884 la Alcaldía de Santiago.
En todos esos cargos demostró su espíritu público
y sus filantrópicos sentimientos. Durante largos años
perteneció a la Junta de Beneficencia de Santiago y
desempeñó la administración de la Casa
de Orates.
El 28 de diciembre de 1918 el Directorio
en un acto inédito decidió homenajearlo por
sus 55 años de servicio. La emocionante ceremonia se
efectuó en la plazoleta del cerro Santa Lucía
y en presencia de todo el Cuerpo y un numeroso público
presidido por el alcalde de Santiago, desfilaron las 12 Compañías
con sus respectivos estandartes.
Carlos Rogers falleció en Santiago,
el 15 de septiembre de 1920, sus funerales fueron grandiosos
y a ellos concurrió todo el Cuerpo con sus banderas
enlutadas y lo más representativo de la sociedad de
Santiago.
Era casado con doña Carmela Palma,
sus hijos Carlos y Jorge ingresaron a la Quinta. |