Santiago García
Huidobro García Huidobro
Don Santiago García Huidobro,
ilustre y distinguido voluntario de la 5ª, que honró
por muchos conceptos las filas del Cuerpo, ingreso a la Compañía
el 8 de diciembre de 1891.
De profesión ingeniero, vivió
rodeado de silencio. Los que se acercaban a él, sólo
conocían superficialmente su personalidad, un hombre
alto, delgado, muy derecho, de tez morena, ojos oscuros y
fisonomía de rasgos muy acentuados. De una mirada serena
y franca, de pocas palabras y una gran sencillez.
Durante 4 años ocupó
el cargo de maquinista, en 1896 fue elegido Secretario y poco
después el mismo año, Capitán, cargo
que desempeño los años 1897 y 1899. Volvió
en 1901 al puesto de maquinista, por el cual tenía
especial predilección y fue elegido nuevamente Capitán
de 1902 a 1904 y de 1906 a 1907.
Como buen ingeniero, estudiaba a fondo los
desarrollos de nuevas bombas y material de extinción
de incendio, es así como conoció de las nuevas
bombas automóviles que se comenzaban a usar en Europa.
Ilusionado con estas modernas máquinas, empezó
a hacer propaganda entre los Quintinos a favor del nuevo material.
Fue larga y difícil su labor, pero, tenaz en la realización
de sus propósitos, no abandonó su proyecto hasta
verlo hecho realidad.
En 1904 llegó la primera bomba automóvil
a la 5ª; bomba a vapor con fogón de petróleo
que como todo invento tuvo serios problemas de funcionamiento.
Santiago García Huidobro se sentía tan responsable
de la bomba, que en 1907 renunció a la Capitanía
de la Quinta para ocupar el cargo de Maquinista.
Tuvo que soportar la Compañía
una aguda crisis en sus finanzas y personal, la que fue vencida
por el entusiasmo de sus voluntarios y por la fe inalterable
que animaba a Santiago García Huidobro. Y en lugar
de volver a adoptar una bomba a vapor, la 5ª encarga
una nueva bomba automóvil, la exitosa Mieusset.
La forma en que Don Santiago, había
desempeñado la Capitanía de la 5ª, hizo
que fuera elegido Comandante de 1911 a 1913. Se dedicó
por completo al desempeño de su cargo, compendió
que la organización legal y financiera del cuerpo era
buena, pero muy deficiente en lo técnico. Encargó
libros y revistas al extranjero y estudió detalladamente
las organizaciones bomberiles de Estados Unidos y Europa.
En seguida con método y voluntad inquebrantable comenzó
la reorganización del Cuerpo.
Pero no era sólo un gran organizador,
en los incendios era un verdadero jefe. Tranquilo y sereno
ante el peligro, sabía mandar y hacerse obedecer, jamás
se le vio nervioso, por el contrario con su habitual calma
impartía sus órdenes con toda serenidad.
El Comandante García Huidobro estaba
en todas partes, recorría el local entero en los incendios,
imponiéndose de cada detalle del trabajo. Fue así
como el 30 de mayo de 1912 al dar las últimas órdenes
para apagar un incendio, una pesada muralla cayó sobre
él, aplastándolo por completo. Su recuperación
tardó varios meses.
Fue Director durante los años 1914
y 1915, Vice superintendente de 1919 a 1921 y nuevamente Comandante
de 1922 a 1923, fecha en que el Directorio le confiere la
calidad de Director Honorario.
En el plano profesional, fue director en
el Ministerio de Obras Públicas siendo responsable
del alcantarillado de Santiago, obra en que se ocuparon más
de 400 km. de tuberías y que fue entregada un año
antes de lo planificado.
Don Santiago García Huidobro murió
el 27 de junio de 1927 y digno de su gran modestia dio instrucciones
para que a su funeral sólo concurriera la Quinta.
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