TERCERA COMPAÑIA DE BOMBEROS DE VALPARAISO
"COUSIÑO Y AGUSTIN EDWARDS"
MATERIAL RODANTE
El material rodante que ha tenido la Tercera comienza con la aludida bomba "Cousiño", recibida el 2 de Noviembre de 1854, era una bomba de palanca y de tracción manual, como ya se reseñó fue don Matías Cousiño quién dono los fondos para su traída. Desde sus inicios la Compañía tuvo como nombre propio el de "Cousiño".
El año 1868, siendo Director el señor Antonio Barrena Lopetegui y Capitán el señor Anastasio Bello, inquietos por modernizar el material bomberil, se movilizaron para conseguir fondos para la importación de una nueva máquina, los mayores aportes para esta causa fueron de los señores Agustín Edwards Ossandón, Emeterio Goyenechea y Angel Custodio Gallo Goyenechea. Con lo recaudado se encargó a Merryweather & Sons, de Inglaterra, una bomba de vapor para ser tirada por caballos. El nuevo implemento llegó a Valparaíso en Febrero de 1869 y se le denominó "Cachapoal", tal como se llamaba el vapor que la transportó desde el país de origen.
A contar de esa fecha la Tercera se denominó "Cousiño y Cachapoal". Al parecer por las denominaciones de las dos bombas con que contaba.
El año 1878 el Tesorero de la Asociación y voluntarios de la 1ª Compañía, señor Agustín Edwards Ross, propuso a la Tercera obsequiar de su peculio, un nuevo carro con la condición de que ésta entregara a la 1ª la "Cachapoal". Este interés obedecía, a que la "Cachapoal" resultaba demasiado poderosa para las fuentes de agua que la alimentaban, pues secaba
con gran rapidez los pozos y represas de esteros. Aceptada esta proposición, se encargó la nueva bomba a Estados Unidos y se entregó a la Tercera el 12 de Octubre de 1879, siendo bautizada en honor a su donante como "Agustín Edwards", aunque con el tiempo todos la conocieron como "La Cucha". A partir de ese entonces, la Tercera se denominó hasta hoy como "Cousiño y Agustín Edwards". Esta bomba de vapor tuvo grandes tareas al servicio de la Tercera, como fueron el desague de casas y calles, tras el desborde del Tranque Mena en Agosto de 1888; como también, en la sofocación de diversos incendios provocados la noche del 28 de Agosto de 1891, luego de la decisiva batalla de Placilla entre las fuerzas del Ejército Revolucionario y las fuerzas del presidente Balmaceda, que culminó con la derrota de estas últimas.
Los aportes de la señora Juana Ross de Edwards, madre del donante de "la Cucha"; de la señora Isidora Goyenechea, viuda del primer Director señor Luis Cousiño; Compañías de Seguros, voluntarios y amigos de la Tercera; se utilizaron para la modernización del material rodante. El 18 de Junio de 1896 se recibió una nueva bomba a vapor, importada desde los Estados Unidos y se le bautizó como "Agustín Edwards", según los voluntarios "La nueva Cucha" (Hoy la conserva como reliquia la 1ª Compañía de Bomberos de Los Andes). A esta bomba le cupo un inusitado despliegue de trabajo con motivo de los incendios que estallaron el 16 de Agosto de 1906 como consecuencia del terremoto.
El año 1913 con fondos donados por el voluntario señor Carlos Van Buren Vallejo, se encarga a Alemania la primera bomba automóvil para la Tercera. El carro llega en Diciembre de ese año y es bautizado como "Alberto Van Buren". La llegada de este nuevo material da paso al retiro de la querida "Cucha" y a la transformación vital que experimenta la extinción de incendios con la incorporación del automóvil. El año 1914 la romántica bomba de vapor deja el cuartel.
Varios carros se incorporan con los años al servicio de la Tercera, así como también, se van enajenando aquellos que dejan de prestar vida útil para la Compañía. Sin embargo, el 26 de Diciembre de 1949 llega a Valparaíso el carro que marcaría un hito en la historia de la Tercera: el American La France que es bautizado como "Carlos Van Buren". Este carro fabricado especialmente por una fábrica dedicada a carros bombas, vino a revolucionar todo lo conocido en Valparaíso en cuanto a material bomberil. Su calidad la demuestra incluso en nuestros días, que se encuentra en custodia como Reliquia Operativa.
Decimos que marca la historia, pues en ese carro encontraron la muerte dos de los mártires de la Tercera.
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